Vías de infección
En una dermatomicosis, es habitual distinguir entre dos fuentes de infección: endógena y exógena.
Endógenas
Las infecciones endógenas están causadas por especies de hongos que se encuentran entre los organismos comensales que habitan naturalmente en el cuerpo, como Candida albicans o Pytosporum ovale. Los cambios en el cuerpo debidos a una medicación o a una enfermedad, como la diabetes, pueden activar el paso de la fase no infecciosa (saprofítica) a la infecciosa (parasitaria) (46), (49).
Los cambios en el estado de la inmunidad del anfitrión que pueden predisponerle a una infección pueden involucrar a factores inmunológicos, como una IgA reducida sobre la superficie del endotelio, y a factores no inmunológicos, como la pérdida de integridad funcional de la epidermis debida a mecanismos de inflamación
(21),
(28),
(29).
Exógenas
En una infección exógena, los hongos se transmiten desde el exterior del cuerpo. Existen tres categorías diferentes de infección o patógeno: (5), (23).
-
Las infecciones por especies antropofílicas de
hongos, las cuales infectan principalmente al ser humano, se contraen de otras
personas, ya sea por contacto directo o indirectamente de elementos de tejido
infectados (escamas); p. ej. Microsporum audouinii.
-
Los patógenos zoofílicos prefieren anfitriones
animales, aunque también pueden infectar a humanos que están en contacto
directo con animales; p. ej. Microsporum canis.
-
Las especies geofílicas de hongos se desarrollan naturalmente en el entorno y pueden infectar tanto a humanos como a animales; p. ej. Microsporum gypseum.
Estructura de la piel e infección
La piel tiene una superficie de entre 1,5 y 2 m2, según el peso y la altura, y pesa entre 3,5 y 10 kilogramos, lo que la hace el mayor órgano del cuerpo humano.
Está compuesta de tres capas: la epidermis (capa externa), la dermis (la verdadera piel) y la hipodermis (tejido subcutáneo). La epidermis es la capa más exterior y la forman, en su mayor parte, queratinocitos que llegan por difusión desde las capas más profundas de la epidermis. La dermis, por su parte, está principalmente compuesta de tejido conectivo que contiene extensas redes de vasos sanguíneos y de nervios. También contiene folículos pilosos, glándulas sebáceas y glándulas sudoríparas. El tejido conectivo de la hipodermis está más suelto y puntuado por tejido graso que aísla el cuerpo.(29)
Infecciones
Los hongos pueden emplear varios mecanismos para infiltrarse en la piel y causar una infección. Cuando los hongos penetran por una piel intacta, se abren camino a través de las capas epidérmicas, desde el exterior hacia dentro -desde el estrato córneo hasta el estrato germinativo, y más adentro. También pueden penetrar en la piel a través del pelo y de los folículos pilosos, colonizando subsecuentemente la dermis y las capas epidérmicas. Además, cuando existen lesiones cutáneas, los hongos aprovechan la capa dañada para atravesar las capas externas de la piel. Finalmente, las infecciones fúngicas sistémicas pueden diseminarse y causar inflamación de la piel. (32).
Las capas atravesadas dependen de la clase de patógeno. Por ejemplo, los dermatofitos sólo suelen infectar la capa exterior muerta del estrato córneo, ya que son incapaces de penetrar tejido vivo en anfitriones con el sistema inmunológico intacto. (21), (25).
|