Formas importantes de infección fúngica
Las infecciones fúngicas pueden adquieren diferentes formas aún habiendo penetrado en una misma zona cutánea. Aquí tienes las formas más comunes para cada una de las zonas más afectadas
Reacciones inmunológicas
La dermatosis superficial también desencadena la producción de unos anticuerpos específicos (tipos IgG e IgM) (23). No obstante, la detección de anticuerpos y control de su título son sólo de importancia secundaria. Independientemente de si los responsables de la infección son dermatofitos, levaduras o mohos, la inmunida mediada por células a partir de la activación de células T es el factor decisivo en la defensa del anfitrión contra los patógenos
(23). Por otro lado, en pacientes con infecciones fúngicas sistémicas, el curso de la infección puede seguirse controlando la dinámica de los títulos
(29).
Estudios experimentales indican que puede utilizarse una prueba intradérmica para evaluar el estado de la respuesta inmunológica del afectado y, por consiguiente, el curso de la infección. Tras una sensibilización o infección previa, se observó una reacción marcadamente retardada (en el transcurso de 48 horas) en algunos de los sujetos sanos, lo que correspondió a una reacción de células T. Otros participantes, en cambio, no mostraron ninguna reacción a la prueba dermatológica o demostraron reacciones inmediatas mediadas por IgE
(21).
Este grupo de pacientes -sin activación adecuada de células T- mostró una tendencia a sufrir infecciones crónicas o recurrentes, de acuerdo con el hecho que el 50% de los pacientes infectados crónicamente son atópicos con niveles altos de IgE sérica
(28).
Además, pueden producirse reacciones 'ide' en el curso de infecciones dermatológicas causadas por bacterias, virus u hongos. Las reacciones 'ide' son reacciones dérmicas secundarias a antígenos microbianos que se desarrollan como las reacciones de los anticuerpos frente a los antígenos en una hiperergia alérgica (16). La reacción 'ide' causada por antígenos fúngicos se denomina 'mícide'. Los síntomas dermatológicos multiformes se desarrollan entre una y tres semanas después del comienzo de la infección y no pueden atribuirse al desorden primario o al patógeno causante. Las 'mícides' se desarrollan en apro-ximadamente un 5% de los pacientes de dermatomicosis.
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